jueves, 10 de mayo de 2007


- Hola, si, ¿Sra.Elena Fortabat?
- Si, quien es
- Como le va. Le habla Victoria de parte del Sr. Jorge A. Es para hacerle una invitacion.
- Si, querida.
- Si. Es para un evento el dia jueves. A las siete, eh, a las 19. En la calle Migueletes al 2300.
- ¿Migueletes?. ¿Por donde queda eso querida?
- No tengo idea. Yo soy de zona sur. Apenas conozco el centro
- Ahhhh, ¿de la patagonia?
- No señora, de Burzaco. Queda en la zona sur del conurbano. Pasando Adrogué ¿le suena?
- Ah, querida, ahora si. Tenia algunas muy queridas amigas por esos pagos...
- Ah, mire usted. Bueno ¿piensa que va a poder asistir al evento?
- Ay querida, voy a estar grabando todo el dia. Pero quizas llegue a eso de las 20.
- Tu viejo era un nazi, tu viejo era un nazi... Si como no!, el cocktel dura hasta medianoche. Le agradezco su tiempo y que siga bien.
- Mil gracias querida. Adiós.

No me pregunten cómo demonios fuí a dar con esta mujer, pero sucedió. Muchos pensamientos te atraviesan cuando hablás con personas que pertenecen al aberrante cono del poder económico, cuyos estragos bien conocemos todos. Volví pensando en ella en el tren, mientras un tipo increíble vendía bolígrafos maravillosos por solo 2 pesos. Perros, afiches, gritos, barbarie, vida. No hay nada mas hermoso que volver a casa...

martes, 3 de abril de 2007

No me hagas bailar cumbia




Los cumpleaños de 15 son decididamente un mundo aparte o quizas su costado mas pedorramente feliz. Un salón que varía de acuerdo al presupuesto familiar, una pendeja caprichosa y los personajes de siempre: El padrino borracho loco por tocar un culito, la tía que rompe la dieta y engulle sentadita toda la noche, los mozos con tremendísima cara de culo, el lomo con papas noisset y muchos cubiertos, el centro de mesa que alguna siempre se afana, etc. Y a todo esto alguien que siempre aparece de la nada y te agarra del brazo obligándote a bailar "El beso del Osito" y uno no sabe cómo administrar la cara de "SEÑOR SUELTEME O LO MATO". Nos miramos con mi novio sin entender la desmesurada insistencia del hombre por concentrar al salón entero en la pista pachanguera y nos cagamos de risa.
Hablando hace unos días con mi amigo Mendele, coincidimos en la misma terrible pero sensata impresión. El, como reciente mozo de un lugar de eventos, sorprendido por el bizarro comportamiento en estas fiestas, siendo testigo estoico del aquelarre y la tristeza fiestera.

Reggaeton, cuerpos amontonados en trencitos transpirados, provocación vacía, corbatas en la frente y miradas perdidas, gente que llora por algo, quinciañera en patas, sobras de comida, nenes que duermen en sillas, la familia unida, cotillón, bailarinas de axé robandole la poca razón al tío, la tía celosa, souvernirs con tul, desayuno con medialunas, amanecer, me duelen los pies, no aguanto más...

jueves, 15 de marzo de 2007

Maravillosidades del aburrimiento


Saber de la proximidad del otoño me revive, me da ganas de hacer cafe y pensar que muchas cosas pueden ser posibles, a medida que lo preparo lentamente y dejo ensuciar de hojas mi patio (porque me gusta que se ensucie). Resignifico mi aburrimiento matinal y respiro una vez más. Esta nublado y tambien me gusta. El silencio es abrasador y salgo a caminar. Esto es lo que más se parece a la felicidad. Tan solo el ingenuo instante de la certeza.

viernes, 19 de enero de 2007

Sr. Oficinista: Renuncie.



Renuncié. Ajá. Una mañana le dije a mi jefa "me voy" y no hubo forma de que lograran convencerme. Es increible el poder del Agotamiento acumulado y cuando se estalla, las desiciones son indeclinables. Aaaahora se respira, se respira mucho mejor, se abren cosas, se cierran otras terribles. Tengo que acostumbrar a mis pulmones al sano ejercicio de la respiracion, algo que durante años se habia afofado en una oficina miserable, hermetica y prisionera.

No más trenes enloquecidos, ni paranoia, ni fobia a las llegadas tarde, ni las psicopateadas insoportables. Hoy brindo por vos, por mi, por esta sensacion bellisima de liberacion y orgullo bueno.

viernes, 5 de enero de 2007

Debilidad



Abanicame
Abanicame con las piernas, abrí la ventana
respirá de la luna
quiero escucharte respirar
al lado mío
arriba mío
siempre, siempre, siempre
hace calor
somos el barro, el vapor, el insecto, la mala palabra
decís que soy injusta
maullo
explotás
somos incesto, dios, corrupción, eternidad.

jueves, 28 de diciembre de 2006

The Beta Band




Paisanos litúrgicos de medianoche.

por Darío Falcón


Mi primer acercamiento a The Beta Band fue a través del cine. Lo cierto es que en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia, en el clásico subsuelo de calle 7 de La Plata, proyectaban “Alta fidelidad” del director inglés Sthepen Frears y no pude dejar de asistir al evento. El protagonista del film, melómano irrecuperable y propietario de una tienda-boutique de música, promete vender en tiempo récord unos cuantos discos de la banda. Allí es donde escuché la pegadiza melodía de “Dry the rain”, primer tema del EP “Champions versions” de este cuarteto que mas tarde irrumpirá en con un espíritu renovador.
En el Planeta Beta conviven armoniosamente el señor analógico y la señora digital. No hay rivalidad entre las dos modalidades porque ninguna se propone superar a la otra. El trono es compartido aunque sea evidente la jerarquía de uno de los patronos. Los miembros del grupo no han ocultado su desagrado por bandas como Blur, Oasis, Manic Street Preachers y Stereophonics y hasta han declarado en alguna oportunidad estar hartos de la realidad en pro de una música, de algún modo, futurista. Aunque sin atreverse a tomarla por asalto, en sueños la vanguardia merodea cada una de sus propuestas englobadas con la definición de nueva psicodelia. Una discontinuidad espacio-temporal o una continuidad espacial virtual. Como quieran llamarlo. Este es uno de los distintivos de la banda. La exploración de diversas geografías nos sumerge en un ámbito en el que de lo conocido a lo desconocido hay apenas un sólo paso.
En l998 editan “The tree Eps”, una compilación de tres trabajos de corta duración, que logra alcanzar una organicidad impensada. “Dry the rain” podría remitir en una primera escucha a alguna canción de Beck, pero a medida que los fonogramas van circulando comenzamos a notar que aquí el pastel sonoro se elabora con ingredientes propios. Una especie de himno moderno escocés con una progresión envidiable. Ideal para tararear un sábado a la madrugada en algún barsucho de mala muerte.
“Monolito” es el registro de un tour surrealista por las cloacas de un hotel africano. De corte safárico, podría ser pensado como un estudio metódico de los sueños. Después de escucharlo diría Breton: “Cabrá esperar que los misterios que dejen de serlo nos ofrezcan la visión de un gran misterio”. Dieciséis minutos cincuenta en los que se incluye también una versión musical libre del matadero de Esteban Echeverría. Matanza y resurrección de vacas profanas que no dan leche y que como si fuera poco, ladran.
La gema sagrada de este ultimo EP quizás sea “Dr. Baker”. Aquí la voz en clave salmódica de Steve Mason nos transporta de inmediato a la antiguedad. El cantante podría ser tranquilamente Veda, el venerable, recitando en forma no tradicional su historia eclesiástica Gentis Anglorum. Un canto gregoriano disidente.
En l999 sale a la venta “The Beta Band”, un primer álbum de estudio que ellos mismos se encargan de definir como lo peor de ese año. Caótico en su totalidad, se nos presenta como un paroxismo de la no linealidad. Un disco licencioso, caprichoso pero sin que estos términos le jueguen en contra. Aburrido tal vez no sea la palabra adecuada para referirse a este debut extraño. Y en ese caso, no estamos ante un grave problema, porque hasta el aburrimiento y el relajo tienen derecho a tener una banda de sonido. Sería demasiado idiota pretender que todos los discos nos alegraran la vida. La virtud parecería residir aquí en su defecto. En ese punto impreciso que es la duermevela, se instalan estos escoceses para pasar de un lado a otro sin pedir permiso, esquivando todos los peajes, con desvíos provocadores y con viajes oníricos inimitables. Si bien el primer rasgo identificable es el de su heterogeneidad, deberíamos pensar después de varias escuchas, que estamos ante una ilusión de fragmentación, porque finalmente puede ser percibido como una totalidad ubicada siempre un paso mas allá de lo audible. Quizás sea el disco más poético, el más intuitivo, el que más riesgos asume.
“The Beta Band Rap” es un sanguche anunciado con rodajas de folk lactal y rockabilly en ambos lados. Una vuelta en calesita o una sesión de tiro al blanco en alguna kermese de barrio, un travelling por las calles del bronx y un baile alocado en algún tugurio de los años 50.
“It’s not too beatiful” nos acerca el plano aéreo a una ciudad en ruinas, con ambulancias que se manejan solas y que esquivan persistentes bombas de lava. Una sirena constipada crispa los nervios con su tartamudeo. Un dictamen borroso y destellos épicos que interactúan en esta ópera rock con especias wagnerianas.
Las cuerdas vocales de Barry White se rebelan en “Dance o’er the border”. Que la cena no esté lista a tiempo puede generar reacciones y situaciones diversas. Aquí cada comensal es invitado a abandonar su plato vacío y a subir al escenario para emitir las sonoridades que más le plazcan. La camareras agradecidas. Un respiro desacostumbrado.
Una guitarreada como la de “Brokenup...” es una guitarreada. Dos o tres leños encendidos, una pila de arena y agua. Palmas enrojecidas o un tratado sobre la perseverancia.
Llorar, reir y cantar al mismo tiempo puede generar una compulsion vocal como la de Smiling, muy graciosa por cierto. No quepa la menor duda de que este grupito de adolescentes ha decidido abandonar la escuela para transformarse en personajes-duendes de un video juego. Celebrar hasta que alguien ponga una ficha, parece ser en esta aventura, una decisión acertada.
Si el disco anterior puede ser definido como un compendio sonoro de poesías, por primar la inspiración, la intuición, lo anárquico, asistimos aquí a la configuración de un libro musical de cuentos cortos, donde la lógica y el concepto parecen haber conquistado una parte del terreno. La integración de lo heterogéneo ya no se da un plano meramente abstracto, sino que responde a una idea de lo concreto, siempre en función de las leyes que rigen el pequeño universo de la banda.
“Disparos calientes 2” es una producción solvente y rigurosa en su apuesta por alcanzar una perfección de la locura. Un acercamiento científico a la irracionalidad de lo no-cotidiano.
La soledad que nos sugiere “Gone” es tan densa como inabarcable. Imaginemos el estado de oscuridad de alguien que ha sido expulsado de la vigilia para siempre. Una inevitable sensación de vacío y desasosiego para un desterrado, puesto a vagar día y noche por el desierto.
En agosto de 2004 y debido al “escaso éxito comercial”, Beta Band anuncia su separación no sin antes dejarnos el que es sin lugar a dudas, el disco más elaborado y pensado de los músicos oriundos de Edimburgo. Heros to zeros (o4), neo-barroco y cautivante, es el punto cúlmine y apoteótico de estos muchachos que supieron aportar durante 8 años, sugestivas dosis de oxígeno a una escena musical desgastada. Es imposible dejar de advertir el homenaje retro-futurista a U2 en Assessment y la amniótica-espacial Wonderful. En Rhododendron , en cambio, percibimos una especie de coctelera sagrada que nos introduce en una canción de cuna-mambo, acondicionada por un viejo sintetizador, que en otras circunstancias, Gary Numan, les podría haber facilitado. Por último destaco la japonesa y conmovedora Troubles , porque para este cuarto y último disco, debe ser el lector de esta nota el que se embarque en la comprometida aventura de descubrirlo, revelarlo por sí solo. Ah. Además recomiendo escuchar los dos trabajos de Lone Pigeon , el proyecto de Gordon Anderson (Ex miembro de la banda). Tanto Concubine Rice (02) como Schoozzzmmii (04) son discos de una extrañeza insondable que, al igual que Deserter’s songs de Mercury Rev (98) y The charm of the highway strip (93) de Magnetic fields , nos sumergen en una paranoia lenta y silenciosa, solo para quienes se atrevan a escuchar lo inescuchable. Ese vertigo al que hacía referencia Rimbaud. Por el lado de Steve Mason, nos tropezamos con su nuevo emprendimiento solista, King Biscuit Time, que cuenta con un EP titulado No Style y un larga duración de reciente salida “Black gold”. Pero no desesperen porque volverán. Si. Algún día volverán los cuatro paisanos con su equino alado, y cuando esto suceda, cuando detonen los primeros acordes, las primeras melodías, en el mismísimo mainstream de la música se hará justicia. ¡Sequen la lluvia!. ¡Oda en sueños a Beta Band!.

lunes, 18 de diciembre de 2006

FIZZ



Tuvimos nuestros 15 minutos de fama. No importa donde ni porqué. Pero creanlo. Mariana (derecha) mi amiga y compañera de plumas, autora del nombre de este blog, abriendo su hermosa bocota en un grito ensordecedor. Yo (izquierda) cual quinceañera pasadita en copas, sosteniendo el ramo y la razón tambien. Fue una tarde muy muy feliz. Gracias a mis amigas, mi amor y el queridísimo champán.